joaquin sabina ¿Recuerdan la cena celebrada en casa de Joaquín Sabina y a la que acudieron como invitados de honor los Príncipes de Asturias? Pues está dando que hablar. Además de sus Altezas, a la velada también asistieron Joan Manuel Serrat y Candela Tifón; Víctor Manuel y Ana Belén, Simoneta Gómez Acebo y José Miguel Fernández Sastrón, compositor y promotor musical. Por lo que me cuentan, la cena resulto “distendida y agradable, exponiendo los artistas su punto de vista y escuchando los Príncipes con atención y respeto”. Hasta aquí la parte que podríamos denominar como “oficial”. Ahora, la extraoficial.

Los anfitriones, Sabina e Isabel Oliart -madre de sus dos hijas, Rocío y Carmela-, dejaron que Víctor Manuel, buen cocinero, se luciera preparando arroces. Una especialidad que le sale redonda. En cuanto al término “distendido”… Imaginen lo distendida que puede ser una reunión con escoltas fuera y dentro de la vivienda y donde todos los presentes, salvo los que ustedes intuyen -es decir, sus Altezas-, son químicamente puros republicanos.

Esta cena tiene sus antecedentes en otra celebrada el pasado mes de julio en casa de Simoneta Gómez Acabo y José Miguel Fernández–Sastrón. De invitados, Joaquín Sabina e Isabel Oliart, dos parejas más, Felipe y Letizia. Sastrón, con gran talento musical, respetado y querido en este ambiente profesional, organizó una velada divertida y que abrió el camino para la reunión del otro día.

Lo que ha chocado y sorprendido es que, mientras la primera reunión no trascendió, ésta, en cambio, ha tenido una amplia repercusión.

Hay quien se pregunta a quién beneficia o quién tiene interés en que estos encuentros de hermandad monárquico-republicanos se filtren. De todas formas, y ya puestos, no estaría mal que Zarzuela organizara una cena en el plató de Aquí no hay quien viva. Al menos, la princesa se sentiría menos tensa.

Fuente: El Confidencial

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