joaquin sabina Cerca del Mar

joaquin sabina

Una bolsa de leche encallada en la arena,
un murmullo azul como un cascabel,
un viento salado que se mete en las venas,
una algarabía estira, estira la piel.
Desde el sol caía un velo blanco,
luz del mediodía
Cerca del mar

Toda piel se vuelve presa del yodo,
toda bisagra se vuelve a herrumbrar,
todo el mundo dice pasar de todo,
y todo el mundo vuelve, vuelve a probar.

Una casa blanca se va hundiendo
sola entre las dunas
Cerca del mar

Una noche se fueron hasta la playa,
una noche antes de Carnaval,
una vez se pasaron de la raya,
todo el año para rememorar.

El viento llevaba una guitarra
lejos en la noche
Cerca del mar

Una sombra crece en el horizonte,
una carpa vuela en el temporal,
los bañistas como pueden se esconden,
cargan con lo que pudieron salvar.

Ese mar no es agua y sal,
es sangre verde y desbocada

Una rastafari del barrio de Pocitos,
flota en el sopor de la grappamiel,
prueba la madera de un entrepiso,
haciendo el amor de puntas de pie.

Todo brillo es oro bajo el lente
leve del verano
Cerca del mar

Canción: Cerca del Mar
Año: 1995
Letra: Joaquín Sabina y Jorge Drexler

joaquin sabina República feliz

joaquin sabina

No quería aprender a ser mayor,
me negaba a dormir sin mi chupete,
por Navidad , cargado de juguetes
llegaba desde Oriente el rey Melchor.

Mi patria era un baúl en el desván,
un loro que decía palabrotas,
las aventuras del gato con botas,
una peonza, un globo un antifaz.

No había llegado la televisión,
los chavales jugábamos al toro,
el mar estaba lleno de tesoros
en la panza de un viejo galeón.

República feliz,
sin lunes, sin acné,
en la provincia de Nunca Jamás
el día que cumplí
catorce desperté
del sueño de llamarme Peter Pan.

La vida era una puerta sin abrir,
los adultos hablaban en voz baja,
la posguerra oxidaba las navajas
y helaba en las botellas, el anís.

A lomos de un Babieca de cartón
llegué más lejos que cualquier jinete
y di la vuelta al mundo en patinete
sin ausentarme de mi habitación.

Era un lujo pecar . El porvenir
raptaba niños como el tío del saco.
Por cada Ave Maria cinco tacos:
pirula, caca, pedo, pis.

República feliz.
Las nubes eran mapas de algodón,
no habían muerto los dioses todavía,
el mundo era un limón
y yo tenía
prisa por estrenar el corazón.

Canción: República Feliz
Año: 2002
Letra: Joaquín Sabina y Pedro Guerra

joaquin sabina En Interviú

joaquin sabina

Si hace tan sólo unos meses le hubiesen asegurado que tendría un espacio propio en una revista para ponerle orden al caos y viceversa, se habría partido de risa. Pues bien, el indomeñable Joaquín Sabina, alérgico como ninguno a los compromisos y servidumbres, comienza la próxima semana a diseccionar la actualidad en interviú, valiéndose del verso -sonetos, coplas…- y con un título de sección que habla por sí solo: Esta boca es mía.

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joaquin sabina En Nuevo Estilo

nuevo estilo joaquin sabina

¿Dónde le gustaría vivir?
En una ciudad inventada, mezcla de Madrid, Buenos Aires y La Habana, con vistas al mar.

¿Cuál es su idea de la felicidad?
¿Qué es eso? Un caballero no puede caer tan bajo.

Cualidad que más admira en un hombre
El humor inteligente.

¿Y en una mujer?
La capacidad de reírse del humor inteligente.

Su gran virtud
Pasemos a la siguiente pregunta.

Su peor defecto
Hacerme el listillo contestando entrevistas.

Una fobia
La estupidez, la muerte, la enfermedad…

¿Qué música le gusta?
Toda la buena.

Elija un grupo, un compositor y una canción
Por ese orden, The Velvet Underground, Leonard Cohen y Knocking at Heaven’s Door, de Dylan.

Y ahora un artista
Woody allen.

En su mesilla hay…
Un cenicero, el paquete de ducados, Johnnie Walker etiqueta negra, libros de Quevedo, Joyce y Jaime Gil de Biedma, el mando a distancia…

¿Y en sus paredes?
Libros y cuadros.

Una película
Cualquiera de Billy Wilder.

Personaje real o de ficción
Sancho Panza.

Piense en una habitación
Anónima de hotel, con servicio de habitaciones 24 horas.

¿Para qué ahorraría?
Para comprar tiempo.

Un olor
A tierra mojada después de la lluvia de otoño.

Le obsesiona…
Escribir la canción más hermosa del mundo.

Le divierte…
La sobremesa con amigos hasta la madrugrada.

Un lugar en el mundo
Los míticos y literarios mares del sur.

¿Cómo imagina el futuro?
Negro.

Tiene diez minutos libres
Un cigarrito, un libro…

Un viaje
En el Orient Express.

Una persona
Mi novia.

¿Qué no puede faltar en su casa?
El buen humor.

Su comida favorita
Huevos revueltos caseros marca lucio y un buen rioja acompañando.

Su bebida
Juanito el caminante etiqueta negra con mucho hielo, en vaso ancho y a escondidas para que mi novia no le añada agua.

Un recuerdo de la infancia
La primera comunión por lo civil.

Pida un deseo
Que me deje la virgencita como estoy.

Que no le hablen de…
Gimnasia.

Adora…
La palabra escrita, la buena conversación, las mujeres, los gatos…

Un momento del día
El crepúsculo.

¿A quién invitaría a su casa?
A Jack Nicholson.

¿Qué no haría jamás?
Volver a contestar esta entrevista.

joaquin sabina Retrato de família con perrito

Diario de un Peaton

Él se llamaba Confusión
tocaba un viejo acordeón
y a su mujer
la conocían todos por
Lili Marlene.

Se enamoraron en un club
de alterne un año catapún
por carnaval,
la bruja huyó con Fumanchú
después del vals.
También estaba Do Re Mi,
un perro que, sin pedigrí,
sabía ladrar hasta en latín
y no mordía
más que al gato del alguacil.

Y decían que era amor
la soledad que compartían
un día sí, cuarenta no,
y Do Re Mi se lo creía.
Igual que a ti, igual que a mí
la realidad los aplastaba
pero cerraban al dormir
los ojos y se la inventaban.

Vivieron en cualquier ciudad,
todas se llaman Ansiedad
como Madrid
les daba vértigo mirar
al Pirulí.
Él se podía llamar Jesús.
Cada domingo, al muy gandul
su Magdalena
le lava el pelo con champú
de hierbabuena
con Do Re Mi de fiel guardián.
Para el puchero familiar
los dos ganaban su jornal
honradamente por la calle de Alcalá
en la acera y de plantón
haciendo ella la carrera
y él con el viejo acordeón
cargándose “La Violetera”

Igual que a ti, igual que a mí
el porvenir los aplastaba
pero cerraban al dormir
los ojos y se lo inventaban.

Nunca la pudo retirar
pero una vez por Navidad
el rey Melchor
trajo un abrigo de astracán
de imitación.
Volvía tan pancho Do Re Mi
un día de regar con pis
un abedul
y calculó mal el ‘reprise’
del autobús
y nunca más vino a lamer
el pantalón
de su patrón
cada vez que
Lili Marlene
con un recluta toca el timbre de la pensión.

Y decían que era amor
la soledad que compartían
un día sí, cuarenta no,
Do Re Mi se lo creía.
Igual que a ti, igual que a mí
la realidad los aplastaba
pero después cerraban al dormir
los ojos y se la inventaban.

Tal vez tenían razón
puede que fuera amor
la soledad que compartían
un día si se deja, a veces siete no,
y Do Re Mi, moviendo el rabo, se lo creía.
Como te pasa a ti, como me pasa a mí
las uñas negras de la vida nos arañaban
pero cerraban al irse a dormir
los ojos y soñaban que soñaban.

Él era un tipo del montón
que se llamaba Discreción.
No le digáis
que habéis oído esta canción
si lo encontráis.

Título: Retrato de família con perrito
Año: 2003
Letra: Joaquín Sabina, Pancho Varona
Música: Joaquín Sabina
Disco: Diario de un Peaton (2003)

joaquin sabina Me plantó la princesita azul

Diario de un Peaton

Rana salió
la princesita
falda, tacón
y unas braguitas
de quita y pon.
Rubia de bote,
sin corazón
y en el escote,
la ermita del deseo,
donde se arrodillan los ateos.

No era mujer para un poeta,
la liquidez
era su meta.
Mi sex-appeal
cayó en picado
cuando me vi
desheredado.
Y, en mitad de un blues,
me plantó la princesita azul.

Luego volví
donde el olvido,
que es un país
tan aburrido,
terca pasión,
dulce tormento,
yo tan mayor
y no escarmiento.
Y en mitad de un blues
me plantó la princesita azul.

Se me dormía
con la Novena,
no digería
la magdalena
de Marcel Proust.
Si me pillaba
cantando un blues
me regañaba.
Pero en un colchón
mejoraba mi mejor
canción.

Luego volví
donde el olvido,
mi único amor
correspondido,
terca pasión
dulce tormento,
yo tan mayor
y no escarmiento.
Y en mitad de un blues
me plantó la princesita azul.

Título: Me plantó la princesita azul
Año: 2003
Letra: Joaquín Sabina
Música: Claudio Gabis
Disco: Diario de un Peaton (2003)

joaquin sabina Doble vida

Diario de un Peaton

El juez justo y severo
cada noche devuelve la toga
y la ley al baúl
y en la barra del “Angel Azul”,
con un Chivas con hielo,
se desfoga
sobando a la Chelo,
al compás
de un play back
de Quintero,
León y Quiroga.

El juez justo y severo,
al ritmo pegajoso de un bolero
en la ciudad prohibida,
olvida su disfraz de caballero…
lleva una doble vida.

Su discreta señora,
cada lunes alterno decora
la frente del juez
en un dúplex de Alberto Alcocer
con un Rambo de esos
que amortizan por horas los besos
y saben hacer
que una dama cometa un exceso.

Su discreta señora,
furtiva, repintada y pecadora,
en la ciudad prohibida,
se empolva la nariz hasta la aurora…
lleva una doble vida.

Hoy, por falta de pruebas, la corte absolvió
-confirma el ABC-
al que blanqueaba
en el “Angel Azul”
las sábanas del juez,
al que financió
el visón
que se quita doña Inés:
“date prisa Tarzán
que la sangre me arde
y no puedo llegar tarde
a la…

cena de matrimonios”.
Doña Inés dice
“¿Quieres Antonio
servir el champán
en el living?”
“Hoy voy a brindar
-tercia su señoría-
por aquel violador de Entrevías
¿te acuerdas mi amor?
Le han caído
veinte años y un día”.

El santo matrimonio
que venden doña Inés y don Antonio,
en la ciudad prohibida,
pone una vela a Dios y otra al demonio,
¡lleva una doble vida!

Título: Doble vida
Año: 2003
Letra: Joaquín Sabina
Música: Jaime Asua, José Luis Nodar
Disco: Diario de un Peaton (2003)

joaquin sabina Benditos malditos

Diario de un Peaton

Benditas sean las raras excepciones,
los moratones de los vulnerables,
los labios que aprovechan los rincones,
más olvidados, más inolvidables,
benditos sean, benditos sean.

Los santos milagrosos, los gordos cariñosos,
los locos que se creen Napoleones,
las pálidas lesbianas, los dulces maricones,
los mocos de la gente con ventanas,
los tuertos que no quieren ver visiones,
los muertos que se mueren con las ganas.

Benditos sean los ceros a la izquierda,
los que nacieron en ningún lugar,
los de viva Zapata manque pierda,
las damas que se llaman Soledad,

El sable del sablista, la caries del dentista,
los buenos aires, los malos maridos,
las drogas veniales, la sopa del cocido,
los listos que parecen subnormales,
los que pudieron ser y no han querido,
los descendientes de los animales.

Malditos sean los justos, los sumisos,
los que tiran penaltis de cabeza,
los que para mear piden permiso,
los súbditos del dios de la certeza,

los que adornan las notas de sus hijos,
los probos ciudadanos, los niñatos,
los que follan con red y a plazo fijo,
los canallas que nunca han roto un plato.

Maldita sea la voz de la experiencia
que casi se equivoca a media suma,
la pipa de la paz con la conciencia,
los “oiga, que en mi taxi no se fuma”,

los que se mojan poco cuando llueve,
los que sonríen en las fotografías,
los que progresan porque no se mueven,
los de la escandalosa mayoría,
malditos sean, malditos sean.

Benditos sean las rubias calentonas
que se emocionan por pasar el rato,
los tímidos que salen respondonas,
la mancha en la bragueta del beato,
benditos sean, benditos sean

los farias con saliva, los gallos de las divas,
los callos de las piernas de las cojas,
las amapolas rojas, la abuela en San Fermines,
los récords que no salen en los Guiness,
los cínicos que lloran en los cines,
los trévoles de tres o cuatro hojas,

las enfermeras que suben la fiebre,
las tetas de pezón hospitalario,
los gatos de no dan gato por liebre,
los misterios gozosos del rosario,

la novia del torero, los bronquios del torero,
los tristes que se rien de la tristeza,
los ricos sin dinero, los vagos con peraza,
los últimos que llegan los primeros,
los calvos que se quitan el sombrero
ante la dignidad y la belleza.

Malditos sean los tontos con medallas,
los hijos de mamita, los chivatos,
los candidatos (cierra la muralla),
la letra pequeñita del contrato,

los alcahuetes del polvote ajeno,
la diabetes, el sida, los viejos,
los sorbetes de bilis con venero,
los que aplauden al príncipe de hinojos,
los cuentos de las cuentas al contado
los tipos de interés, los finiquitos,
los que jubilan a los jubilados,
los talibanes del último grito,

los que se pasan nunca de la ralla,
los mamporreos de la simetría,
los que exhiben el móvil en la playa,
los que hacen trato con la policía,
malditos sean, malditos sean.

Título: Benditos malditos
Año: 2003
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina, Pancho Varona
Disco: Diario de un Peaton (2003)

joaquin sabina Flores en la tumba de un vasquito

Diario de un Peaton

Excepto las de la imaginación
había perdido todas las batallas.
Un domingo sin fútbol (una tarde de lluvia) nos contó,
vencido, que tiraba la toalla
y nadie lo creyó

Pero, esta vez, no iba de farol;
al día siguiente se afanó (consiguió) una cuerda
y, en lugar de rezar una oración,
mandó al mundo a la mierda
y de un “palo borracho” (del arbol) se colgó.

Debía luca y media (quince meses) de alquiler,
dejó en herencia un verso de Neruda,
un tazón con pestañas (barquitos) de papel
flotando en el café
y una guitarra tísica y viuda.

Lo poco que tenía lo invirtió
en un hueso de lujo para el perro
y en pagar al contado la mejor (mayor)
corona que encontró…
para que hubiera flores en su entierro.

Veinte años atrás lo conocí
en Londres, conspirando contra Franco.
Era el rey del aceite de hachís
y le excitaba más robar un banco
que el mayo de París.

Por Florida (Corrientes) lo vi la última vez,
con su traje anacrónico (aire melancolico) y marchito,
estudiando (al mirar) el menú de un cabaret,
“¡hay comida, mi plato favorito!”
gritó para joder (por ofender).

Debía luca y media (quince meses) de alquiler,
una lágrima de Líli Marlen
flotando en el café
y una guitarra tísica (clasica) y viuda.

Lo poco que tenía lo invirtió
en un hueso de lujo para el perro
y en pagar al contado la mejor (mayor)
corona que encontró…
para que hubiera flores en su entierro.

(ayer hizó dos meses que se fue)
Parece que fue ayer cuando se fue
al barrio que hay detrás de las estrellas,
la muerte, que es celosa y es mujer,
se encaprichó con él
y lo llevó a dormir siempre con ella.

Título: Flores en la tumba de un vasquito
Año: 2003
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina, Pancho Varona
Disco: Diario de un Peaton (2003)


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