A punto de… romper una canción
“Un día, a principios de este año 2009, Joaquín Sabina y Benjamín Prado decidieron irse a Praga a escribir canciones y siete meses después habían acabado el disco Vinagre y rosas. Este libro cuenta esa aventura que fue puro rocanroll, llena de versos y versos tachados, chicas que vienen y que se van, viajes, música, alcohol, risas y, sobre todo, lleno de una amistad sin fronteras ni direcciones prohibidas. Y también nos deja ver los talleres de cada canción y nos hipnotiza haciéndonos mirar las vueltas que dieron todas ellas antes de quedar acabadas. Benjamín Prado rememora en Romper una canción la intensidad de aquellos meses de trabajo en los que Sabina y él pelearon a muerte por cada palabra y llegaron a lograr una combustión, y una simbiosis que hoy día ninguno de ellos sabe quién escribió qué, porque no hay una coma sin negociar en todo el disco. Así se escribió Vinagre y Rosas”
Benjamín Prado y Joaquín Sabina
Romper una canción
Esta exclusiva la publica el blog no oficial de Benjamín Prado, un sitio que debe convertirse en blog de cabecera para entender este disco de Vinagre y Rosas, en el que el flaco ha contado con Benjamín Prado como uno de sus principales andamios.

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Se ha producido un cambio de fecha en el concierto de Joaquín Sabina en Zaragoza. Finalmente el flaco estará en la capital aragonesa
“Un día, a principios de este año 2009, Joaquín Sabina y Benjamín Prado decidieron irse a Praga a escribir canciones y siete meses después habían acabado el disco Vinagre y rosas. Este libro cuenta esa aventura que fue puro rocanroll, llena de versos y versos tachados, chicas que vienen y que se van, viajes, música, alcohol, risas y, sobre todo, lleno de una amistad sin fronteras ni direcciones prohibidas. Y también nos deja ver los talleres de cada canción y nos hipnotiza haciéndonos mirar las vueltas que dieron todas ellas antes de quedar acabadas. Benjamín Prado rememora en Romper una canción la intensidad de aquellos meses de trabajo en los que Sabina y él pelearon a muerte por cada palabra y llegaron a lograr una combustión, y una simbiosis que hoy día ninguno de ellos sabe quién escribió qué, porque no hay una coma sin negociar en todo el disco. Así se escribió Vinagre y Rosas”
Rubén “Joaquín es el grande de la canción española, el gran letrista. Hemos tenido una gran relación con él y todo fue bueno en el estudio: lo relajado de su forma de trabajar, verle terminar las letras, sentado aparte con el cuaderno entre las rodillas. Como si ves a Keith Richards afinar una Telecaster de cinco cuerdas. Una imagen muy fuerte para nosotros, algo increíble”
“Como adelanto, llega el primer single Tiramisú de limón, una canción con letra de Joaquín Sabina y música de Pereza, que también la ha producido y la ha tocado. Leiva se ha hecho cargo de la batería, bajo, guitarras acústicas y eléctricas, pandereta y coros. Rubén de la guitarra eléctrica y coros. Es la primera vez que Joaquín Sabina y Pereza trabajan juntos en un álbum del cantautor, una unión explosiva para una gran canción, de las que uno no se saca de la cabeza. una canción en medio tiempo que comienza con cierto aire porteño y después aparece bañada por el rock, con un sonido compacto y potente, enriquecida con el acordeón de César Pop y unos coros en los que aparecen Joan Manuel Serrat, Guti, Pancho Varona y Antonio Gª de Diego”

















