Joaquín Sabina: “¡Jalisco, no te rajes!”

“Gracias por la complicidad, gracias por crear un ambiente tan calentito”
Joaquín Sabina
Las cronicas, una vez más, hablan de cómo Joaquín Sabina embrujó a su público, hace unas horas en Aguascalientes, en la Feria de San Marcos, donde a pesar de la desagradable noticia de la cornada a José Tomás, sacó su lado más profesional e intentó olvidarse de todo por unas horas, no sin antes, por supuesto, dedicarle a él el espectáculo que brindó. Grande.

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Joaquin!! Un grupo de estudiantes españoles te esperamos el jueves en Monterrey!! Un reventón despues del concierto!!
Saludos Maestro!
El Maestro me saludo!!!
Hola Pablo, buen día!!
Felicidades por tu gran labor en http://www.joaquinsabina.net y te escribo un relato de lo que viví estos dos últimos sabados:
Era la noche del sábado 17 de abril de 2010, 8:40pm, después de 5 horas de viaje y 1 en el metro, de la mano de mi esposa llegamos al Auditorio Nacional en la Ciudad de México, con las mismas ganas de ver al Sabina que 4 años atrás lo perseguimos en su gira Ultramarina, por Zacatecas, Guadalajara (en la FIL) y aquí mismo en el Auditorio.
A tiempo llegamos a nuestros asientos para ver al Flaco salir al escenario, no sin antes con música de fondo un Blues del Alambique nos hizo esperar 3 minutos más.
Enseguida ahí estaba él, saludando a su público, me sorprendió la respuesta de la gente, nos paramos de la butaca para aplaudirle y corearle cerca de 30 segundos. (oe-oe-oe-oe—Joaquin, Joaquin…) Con un saco en camuflaje estilo militar, que -lo dijo él-, quería pasar desapercibido,
Tiramisú de limón, Viudita de Clicqout, Ganas de, Aves de paso, Medias negras, Peor para el sol. Fueron las primeras obras, la primera parte de su gran repertorio.
Llueve sobre mojado, a dúo con su guitarrista y de pretexto para presentar a sus músicos
Que hay 3 cosas similares entre él y Chavela Vargas (recitaba antes de entonar Por el Boulevard de los sueños rotos) “a ambos nos gusta el tequila, a ambos nos gustan las mujeres y ambos ya estamos retirados”, después vendría, Amor se llama el juego (cantada por Antonio García de Diego) y Como un dolor de muelas en la preciosa voz de María
Después: Y sin embargo, Peces de Ciudad, Praga, Calle melancolía, Una canción para Magdalena (comentando a mitad de la canción) “En Praga me encontré con una pareja de mexicanos, y me preguntaron si yo era Joaquín Sabina, que pues en defensa propia afirme que si, ellos me decían que tenían una hija, a la cual le habían puesto Magdalena, por la canción, y les dije entonces: “Esperemos que no salga tan puta”.
Ya en la última parte del concierto y como él solo lo sabe hacer, prender a la gente, hacerla para de sus asientos y bailar: Embustera, 19 días 500 noches y Princesa, ésta última la canto a dúo con “El canto del loco”, que a mi parecer y con todo el respeto que estos chicos se merecen, pero simplemente les falto voz al lado del mestro.
Ya para finalizar: Vinagre y rosas, Noches de boda-Y nos dieron las diez, con la gente coreando a una sola voz. Despidiéndose del escenario, como queriendo y no queriendo irse, regresaron “y para terminar con un buen rock and roll” para encender aun más el ambiente con La del pirata cojo y ya por ultimo mi canción favorita: Pastillas para no soñar.
Fue un gran sábado, una gran velada.
Una semana después, sábado 24 de abril, 9:30, plaza de San Marcos, Aguascalientes, a solo 2 horas de donde radico, invité a mi mejor cuate, tome el coche y partimos.
El mismo repertorio, la misma energía, la misma melancolía, las mismas ganas de.. No el mismo escenario, en un comentario que hizo, se disculpo por ello, no era perfecto como el que habían presentado en el Auditorio Nacional, debido a muchos problemas técnicos que habían tenido. Que su equipo no había dormido, que un día antes habían estado en Guadalajara y si entiendo las dificultades para trasladarse y montar todo de un día para otro.
Era una plaza muy pequeña para la cantidad de gente que asistió para corear cantar y bailar con el Flaco. Mucha desorganización al momento de entrar, mucha molestia por parte de la gente que asistimos, te vendían enumerado y no respetaban, total, eso no importo para verlo cantar una vez más… es impresionante las ganas que demuestra arriba del escenario a sus 50 y 11, (y solo de pensar que esta a la mitad de su gira) es inexplicable como se enchina la piel al escuchar corear a la gente sus canciones, al verlo como se concentra cuando canta Peces de ciudad, Calle Melancolía, Amor se llama el juego, entre muchas. Es grande como contagia las ganas de brincar con Princesa, con La del Pirata Cojo.
No me contuve marcarle a mi esposa cuando vino Noches de boda, (canción que bailamos como vals en nuestra boda) casi se me salen las lagrimas.
El concierto terminó, la gente de pie aplaudía y coreaba “otra, otra”… pero lo mejor estaba por venir, cerca de donde me senté, estaba la salida de los artistas, y ahí venia él acompañado de dos personas, fue entonces que me acerqué al pasillo, llevaba puesta mi playera negra con su signo de interrogación (igual a la que el portaba), me subí al barandal que dividía las secciones y le grite “heeey sabinaa”, ya al final, antes de entrar él por la puerta de salida, levanto la mano y me dijo adiós, asintiendo la cabeza, tal vez él no lo recuerde jamás, pero para mí va a ser algo que al menos en 100 años no se borre de mi mente.
(Para mí es muy complaciente haber estado tan cerca del maestro (5 mts, aprox.) a uno como mexicano que no tiene la fortuna de verlo tan seguido, de asistir tan fácilmente a conciertos o a presentaciones de sus libros).
Fue nuevamente una gran velada, valió la pena manejar 160 km, valió la pena regresar a casa a las 5:30 am.
(foto que le tome con mi celular, lo mas cerca que pude)
(y una caricatura que me encontre en un peridico aca por Mexico)
Juaquinin, te esperamos en vitoria como tinto de verano, tu eres perro viejo y de cornadas sabes un rato.
Maestro, le presento a Lupe Sino.
Muchas gracias, eMeOeNeZetaYe, auténtico crack.
Yo lo que me pregunto es por qué JSabina se emociona tanto con el traje manchado de sangre de un torero y sin embargo le duele que su amigo sea el protagonista y víctima de un suceso sangriento. ¿No es eso ser, acaso, un monumental hipócrita que necesita “aguascalientes” para esconder su podredumbre?