
La mujer fatal

“Las mujeres fatal” y Joaquín Sabina
“En este trabajo se analizó el tema de la Mujer Fatal, a partir de las composiciones del cantautor español Joaquín Sabina. El trabajo de investigación fue muy apasionante, descubriéndose una gran riqueza histórica, literaria y artística en general”
Rodrigo González
Pontificia Universidad Católica del Perú
“Mujeres de Fuego, Mujeres de Hielo. La Mujer Fatal en las canciones de Joaquín Sabina” es el impresionante título del impresionante trabajo que ha hecho Rodrigo González, un amigo de la web que nos escribió hace semanas preguntándose y preguntándonos si el flaco habría podido leer el trabajo de investigación monográfico que había hecho sobre él. Mi respuesta fue… si no la ha visto, vamos a colgarla en la web, y así nos aseguramos que al menos los sabineros lo disfruten. Y ahí está, en PDF, una lectura ideal para estos días. La pasión por Joaquín Sabina no tiene límites, y sólo podemos decirle ¡Gracias!





Publicado el 24-12-2010 |
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No creo que este trabajo sea bueno. Ni por asomo se acerca a la realidad. Princesa ni fue ni será modelo. Además creo que el autor del trabajo no ha entendido absolutamente nada de las canciones de Joaquín. Parece más un matemático que un literato. Un abrazo.
Coincido con el primer comentario. Como no soy corrector, no pienso hacer un trabajo que no es el mío, pero lo de las rubias de bote pone de manifiesto que el comentario 1 es muy acertado.
Coincido con el comentario 1 y con el 2.
El trabajo deja mucho que desear, lo lei todo y no me parecio que el autor entienda las letras de Sabina en lo absoluto.
Creo que es una aberracion total y no le da el merito al titulo “Mujeres De Fuego, Mujeres De Hielo - La Mujer Fatal En Las Canciones De Joaquín Sabina”.
Lo lei de principio a fin esperando que en algun momento tuviera sentido, pero fue como leer a Paulo Coelho, i.e., una completa y absoluta perdida de tiempo.
Tiene ademas errores basicos de cita, dandole credito a Sabina por Mujeres fatal y Aves de paso cuando en ambasexiste una coautoria con Pancho Varona.
De la lectura tampoco se desprende claramente el punto uno de las conclusiones.
Esas dos son como muestra. La aberracion mas grande? El comentario sobre las rubias de bote…
En fin, agradecido de que haya sido compartido, pero decepcionado de que lo haya sido conmigo.
Muy buena intencion, pero falto rigurosidad de investigador, una secuencia logica de eventos, un corrector de estilo (abundan las faltas de ortografia y frases sin sentido) y un largo etc.
Sigo coincidiendo con los comentarios anteriores. El monográfico entendió para la mona a Sabina. En mujeres fatal Sabina consigue describir lo casi indescriptible de las virtudes, defectos, padecimientos y penurias de la mujer. Haciendo una mujer-sujeto, tantas veces menospreciada y relegada como ser humano por la historia y por la Iglesia Católica, a la que pertenece la Universidad Pontificia (aclaro). La mujer en Sabina es la verdadera mujer (incluso la Magdalena). La mujer de sabina (mujer sujeto) es la antítesis de la virgen maría (mujer objeto) María, María, a la que por suerte José Saramago le regaló un orgasmo literario, ese mismo que los perversos padres de la iglesia le habían robado.
Coincido plenamente con los comentarios anteriores,el autor de la monografia ,no entendió a Sabina ni al significado de sus canciones.
Ante todo quisiera agradecer a aquellos que se dieron el trabajo de leer mi trabajo. A renglón seguido indicarles que, a mi entender, el significado del valiosísimo aporte cultural de Sabina a la música y a la cultura hispanoamericana no es uno sólo. Al igual que un poema, la obra del Genio de Ubeda tendrá un significado diferente para cada uno de aquellos que hayan tenido el placer de escucharlo y el honor de seguirlo.
Joaquín Sabina es un artista que destruyó fronteras de todo tipo, especialmente la tenaz resistencia a la libertad de pensamiento en la península, remanente de tiempos oscuros. Su rebeldía con causa le valió la ignominia y la satanización por sectores retrógrados incapaces de soportar otra opinión, comentario o parecer que no fuera el suyo.
A través de su mensaje de libertad, encausado entre otros temas en el erótico y en el bohemio, Sabina fue un atizador silencioso pero constante del derecho de la gente a sentir, a expresar lo que le nacía del forro “por decir lo que pienso sin pensar lo que digo”. Protagonizó un ataque frontal contra el miedo, enfundado en un consciente colectivo que siempre lo percibió aun en las más recónditas cuevas del conservadurismo hipócrita.
El legado de Sabina no es lo bonito que escribe, o lo bien que desentona. Su verdadero legado es la irreverencia frente al sistema, rompiendo esquemas y enseñando que estos pueden ser rotos por quien se atreva a hacerlo.
Por eso, si bien es cierto que duelen algunos comentarios sobre el trabajo realizado y expuesto, reconforta muchísimo saber que quienes los redactaron son tanto o más admiradores y conocedores de Sabina, y por lo tanto contenedores de esos mismos valores de libertad, rebeldía e irreverencia a los que me someto.
La monografía publicada aquí fue una inspiración universitaria de un aficionado a escritor poco acostumbrado a las esquematizaciones que requería un trabajo como este para lograr una nota aprobatoria. Al emprenderlo, quise también romper con esos esquemas académicos, fundamentando su realización con argumentos válidos para una monografía, pero que incluyeran un tema considerado por muy pocos de mis evaluadores como estrictamente académico. Romper ese esquema a través de Mujer Fatal, y que dicho esfuerzo se abra paso entre muchos filtros, fue mi mayor satisfacción.
Lo hice pensando en dedicárselo con genuina admiración a otra alma libre, compañera sin saberlo ella de tantos buenos (y bohemios) momentos y consejero en terribles madrugadas sin abriles a la vista.
Ojala estas breves precisiones sobre mi apreciación a la obra de Sabina logren alguna reconsideración en ustedes. Dicen que de buenas intenciones esta lleno el infierno. Si mi trabajo sobre el Genio fue una de ellas, entonces lo mio es una marcha eterna con mi “primo” Hades, ni modo!
Un abrazo
Rodrigo