joaquin sabina

Estados Unidos. “El miedo, simplemente el miedo fue lo que me ha mantenido alejado de presentarme en Estados Unidos. La verdad es que me muero de miedo. Yo tengo esa imagen mítica de New York, la gran Babel donde han actuado los más grandes artistas a lo largo de la historia. Es un poco intimidante, y más para un niño de provincia, como soy yo. Pero esa no es la única razón, también ha sido debido a los múltiples compromisos en Latinoamérica, un continente del que estoy enamorado. Sigo interesado en esos países donde se habla nuestro idioma con tantos acentos diferentes. Me dediqué a ellos y no me quedaba tiempo para los países anglosajones, pero ahora que los visito, estoy encantado”

¿Retirada?. “El nombre de la gira es El penúltimo tren justamente porque pueden ser varios; no quiere decir que el siguiente es el último. Todavía tengo mucho camino por recorrer. Con esta gira, volver al vértigo de la carretera, los hoteles, los aviones, el público, siento que rejuvenezco. Ojalá dure”

Crisis. “El mundo está en crisis, pero el caos produce ideas, produce poesía; yo me muevo bien en ese caos. Después de la gira, cuando desempaque las maletas, espero vaciarlas de papeles, de historias, de nuevas canciones. Este segundo aire se lo debo, en gran parte, al leve derrame cerebral que sufri en 2001 y que, afortunadamente, no tuvo secuelas. Bueno, la única secuela es que esa crisis de salud me dejó con la alegría de estar vivo, de despertarme en la mañana y disfrutarlo todo, incluso el caos, porque las dos cosas se retroalimentan. Ahora pienso que sí, hay problemas, pero estoy en el mundo, sigo vivo, sigo activo y trabajando para ayudar a cambiar las cosas”

Joaquín Sabina, entrevistado por EFE a pocas semanas de empezar la gira por Estados Unidos.