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joaquin sabina Contigo

Sección: Letras |

Yo, mi, me, contigo

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas “volvamos a empezar”;
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Título: Contigo
Año: 1998
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina, Pancho Varona
Disco: Yo, mi, me, contigo (1996)

joaquin sabina El Rocanrol de los Idiotas

Sección: Letras |

Yo, mi, me, contigo

Yo no tenía ganas de reir,
tú reías para no llorar;
yo le guiñaba un ojo a mi nariz,
tú consolabas a tu soledad.

Yo sin ninguna escoba que vender,
tú con mil y una noches que olvidar;
a mí no me quería una mujer,
a ti se te moría una ciudad.

Tú habías perdido el último autobús,
a mí me habían hechado de otro bar;
los mismos alfileres de vudú,
el mismo cuento que termina mal.

Pero quiso el cielo
bautizar el suelo
con su gota a gota
y con champú de arena
para tu melena
de muñeca rota
y tu mirada azul
me dijo a cara o cruz
y mi alma de tahur
lo puso a doble o nada.

Y los peces de colores de mis botas
y tus marchitos zapatitos de tacón
locos por naufragar
salieron a bailar
al ritmo de la lluvia sobre las capotas
el rocanrol de los idiotas.

Yo no venía de ningún país,
tú ibas camino de cualquier lugar;
conmigo no contaba el porvenir,
de ti no se acordaba el verbo “amar”.
Yo no jugaba para no perder,
tú hacias trampas para no ganar;
yo no rezaba para no creer,
tú no besabas para no soñar.

Y sin equívocos de vodevil
ni alertas rojas en el corazón
el dios de la tormenta quiso abrir
la caja de los truenos y tronó,
porque quiso el cielo
acariciar el suelo
con su gota a gota
y con champú de arena
para tu melena
de muñeca rota.

Qué disparate de
partida de ajedrez
con un partenaire
adicta al jaque mate.

Y tu bolso como un nido de gaviotas
y mi futuro con pan duro en el cajón
locos por naufragar
salieron a bailar
al ritmo de la lluvia sobre las capotas
el rocanrol de los idiotas.

Capeando el temporal
salieron a bailar
como dos locos bajo el chaparrón de notas
del rocanrol de los idiotas.

El rocanrol,
el rocanrol de los idiotas.
Como tu y como yo.
El rocanrol de los idiotas.

Se marcó la calle
con aquel detalle
de dejarnos solos.
El rocanrol de los idiotas.

Y por casualidad
comenzó a tocar
la flauta de Bartolo.
El rocanrol de los idiotas.

Go Johnny go, go, go.
El rocanrol de los idiotas.
All you need is love.
Y bailar
El rocanrol de los idiotas.

A vam ba baluba balam bam bu.
Tutti frutti.
El rocanrol de los idiotas.
Don’t worry.
El rocanrol de los idiotas.

Título: El Rocanrol de los Idiotas
Año: 1998
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina, Pancho Varona
Disco: Yo, mi, me, contigo (1996)

joaquin sabina Enemigos Íntimos

Sección: Letras |

Enemigos Intimos

Prohibido prohibir,
celebramos una fiesta
rompan copas que la orquesta
se ha ensayado todos los hits.
Joaquín no sabe cantar
yo sí que soy un cantante,
pero en rimas consonantes
si me extrañas mandame un fax.
Enemigos íntimos del cálculo y la norma
usureros del peligro y el azar,
vamos a invitarlos a escaparnos de las sombras
y, si no lo conseguimos, nos da igual.
La jet no sabe bailar
la esquina es más elegante
los de atrás vengan “pa’lante”
vamos a quemas la ciudad.
Prueben mi cocktail de gin
desilusión y bohemia
no hay controles de alcoholemia
y está prohibido prohibir.
Nos da igual,
no somos mas que dos canallas,
que no tiramos la toalla
si nos pasamos de la raya
nos echan a trompadas cada noche
los gorilas de algún bar.
Nos da igual
estar colgados de la luna
o enamorándonos de alguna
mademoiselle, excuse moi.
Enemigos íntimos del cálculo y la norma
usureros del peligro y el azar,
vamos a invitarlos a escaparnos
de las sombras
y, si no lo conseguimos, nos da igual.
Prohibido prohibir
celebramos una fiesta
hay barra llibre, yerba y la orquesta
que se sabe todos los hits:
“Ne me quitte pas”, “Circo beat”,
“Y jugar por jugar”, “Let it be”.
Prohibido prohibir
prohibido prohibir, prohibir
nos da igual
prohibido prohibir
prohibir prohibido.

Título: Enemigos Íntimos
Año: 1998
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina
Disco: Enemigos Intimos (1998)

joaquin sabina La canción de los buenos borrachos

Sección: Letras |

Enemigos Intimos

Cuatro gotas
de alquitrán en la voz,
siete notas
empapadas de alcohol
campanadas
en el fondo del mar,
carcajadas
que me hicieron llorar…
Con un loro
que blasfema en latín,
le hacen coro
los “sultanes del swing”
y una big band
con un trombón y bombin
de Nueva Orleans
en mi funeral.
Y ese tango
compadrito del sur
y un fandango
de gitano andaluz
y un piano
con dos copas de más,
y unas manos
que lo sepan tocar.
Oraciones
para gente sin fe,
tentaciones
de volver a beber
el veneno
que tus labios me dan,
el obsceno
beso de la verdad.
La balada
de la casada infiel,
demasiadas
cosas por aprender,
el portero
de la Puerta del Sol,
el cartero
de tus cartas de amor,
el primero
en sacarte a bailar
un vals.
El vals
de la tristeza más triste del mundo,
la belleza que dilapidé,
la pereza de los vagabundos,
el rompecabezas que no terminé.
La palabra secreta, la mano
que planta violetas en el hormigón,
la maldita canción del verano,
la casa de citas de mi corazón.
Y el milagro del abecedario,
la tortuga que rompe a volar,
la ternura de los dinosaurios,
el aniversario de la soledad.
La liturgia de las despedidas
la bala perdida que viene por mí,
la nostalgia que amarga la huida,
la banda sonora de lo que viví.
La canción de los buenos
borrachos
que, de madrugada,
vuelven al hogar,
la canción que atropella los tachos
llenos de basura de la Capital.
La canción que se canta al oido,
la canción que no quieres oir,
la cantamos los malos maridos
cuando, en el olvido,
pensamos en ti.
La canción de los buenos
borrachos,
que, de madrugada.
vuelven al hogar,
la canción que atropella los tachos
llenos de basura de la Capital.
La canción que se canta al oido
la canción que no supe escribir,
la cantamos los malos maridos
cuando, en el olvido,
pensamos en ti.

Título: La canción de los buenos borrachos
Año: 1998
Letra: Joaquín Sabina y Fito Páez
Música: Joaquín Sabina
Disco: Enemigos Intimos (1998)

joaquin sabina Hasta cuándo?

Sección: Letras |

Enemigos Intimos

Un año cualquiera
al norte del sur,
Aytor y Carmela
deciden en una taberna gudari
de San Juan de Luz
que, en vez de guitarras,
dentro del fly case,
la pólvora etarra
imponga su ley.
Estrategias del destino,
luto y nieve en la ruleta del
camino.
Salida de misa,
viernes de pasión
un yonki agoniza
en technicolor.
Península histérica,
borracha de sol
heridas de guerra
que nadie ganó.
Y todo el mundo
sigue hablando, compitiendo,
adulterando,
desmintiendo, puteando.
Y todo el mundo alucinando,
reprimiendo, sospechando,
malviviendo,
conspirando.
Vamos a matar la muerte,
vamos a inventar
una canción
por la gente sin voz
que no quiere olvidar.
Entierros en Cádiz
comando en Madrid,
soñando en euskadi
con una frontera en Touluouse
y otra en Valladolid.
Sobre un cielo helado
de víscera y nata,
tormenta escarlata
sangre en el tejado
y tripas de cualquiera
junto a la cartera
de un guardia jurado.
Y Maitetxu mía
que murió aquel día
y resucitó
y don Nadie Pérez
pisando un alférez
bajo un camión
buscando un pedazo
que se le perdió.
Y todo el mundo sigue hablando,
compitiendo, adulterando,
desmintiendo, puteando,
y todo el mundo alucinando
confundiendo, sospechando,
malviviendo, conspirando.
Y todo el mundo
sigue andando, padeciendo,
despertando, repitiendo,
imaginando.
Y todo el mundo, blafemando,
maldiciendo, apostando
a cara ó cruz, improvisando.
Desesperados y hasta cuando
y hasta cuándo
y hasta cuándo
y hasta cuándo
y hasta cuándo
y hasta cuándo
y hasta cuándo

Título: Hasta cuándo
Año: 1998
Letra: Joaquín Sabina y Fito Páez
Música: Joaquín Sabina
Disco: Enemigos Intimos (1998)

joaquin sabina Flores en su entierro

Sección: Letras |

Enemigos Intimos

Excepto las de la imaginación
había perdido todas las batallas.
Un domingo sin fútbol nos contó,
vencido, que tiraba la toalla
y nadie lo creyó.
Pero, esta vez, no iba de farol;
al día siguiente se afanó una cuerda
y, en lugar de rezar una oración,
mandó el mundo a la mierda
y de “un palo borracho” se colgó.
Debía “luca y media” de alquiler,
dejó en herencia un verso de Neruda,
un tazón con pestañas de papel
flotando en el café
y una guitarra tísica y viuda.
Lo poco que tenía lo invirtió
en un hueso de lujo para el perro
y en pagar al contado la mejor
corona que encontró…
para que hubiera flores en su entierro.
Veinte años atrás lo conocí
en Londres, conspirando contra Franco.
Era el rey del aceite de hashís
y le excitaba más robar un banco
que el mayo de París.
Por Florida lo vi la última vez
con su traje anacrónico y marchito;
estudiando el menú de un cabaret
“-¡Hay comida, mi plato favorito!”
gritó para joder.
Debía “lica y media” de alquiler,
dejó en herencia un verso de Neruda,
una lágrima de Lilí Marlen
flotando en el café
y una guitarra tísica y viuda.
Lo poco que tenía lo invirtió
en un hueso de lujo para el perro
y en pagar al contado la mejor
corona que encontró…
para que hubiera flores en su entierro.
Parece que fue ayer cuando se fué
al barrio que hay detrás de las estrellas,
la muerte, que es celosa y es mujer,
se encaprichó con él
y lo llevó a dormir siempre con ella.

Título: Flores en su entierro
Año: 1998
Letra: Joaquín Sabina y Fito Páez
Música: Joaquín Sabina, Pancho Varona
Disco: Enemigos Intimos (1998)

joaquin sabina Más guapa que cualquiera

Sección: Letras |

Enemigos Intimos

Se llamaba Soledad y estaba sola
como un puerto maltratado por las olas,
coleccionaba mariposas tristes,
direcciones de calles que no existen.
Pero tuvo el antojo de jugar
a hacer conmigo una excepción
y, primero, nos fuimos a bailar
y, en mitad de un “te quiero” me olvidó.
De Esperanza no tenía más que el nombre
la que no esperaba nada de los hombres,
coleccionaba amores desgraciados,
soldaditos de plomo mutilados.
Pero quiso una noche comprobar
para qué sirve un corazón
y prendió un cigarrillo y otro más
como toda esperanza se esfumó.
Por eso, cuando el tiempo hace resumen
y los sueños parecen pesadillas,
regresa aquel perfume
de fotos amarillas.
Y, aunque sé que no era
las más guapa del mundo… juro que era
más guapa que cualquiera.
Se llamaba Inmaculada aquella puta
que curaba el sarampión de los reclutas,
coleccionaba nubes de verano,
velos de tul roídos por gusanos.
Pero quiso quererse enamorar
como una rubia del montón
y que yo la sacara de la
“calle de los besos sin amor”
Y, mil años después, cuando otros gatos
desordenan mis noches de locura,
evoco aquellos ratos
de torpes calenturas.
Y, aunque sé que no era
la más guapa del mundo, juro que era
más guapa, más guapa que cualquiera.

Título: Más guapa que cualquiera
Año: 1998
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina
Disco: Enemigos Intimos (1998)

joaquin sabina Buenos Aires

Sección: Letras |

Enemigos Intimos

En Buenos Aires brilla el sol y un par de pibes,
en la esquina, inventan una solución.
En Buenos Aires todo vuela, la alegría,
la anarquía, la bondad, la desesperación.
Y Buenos Aires es un bicho que camina,
ensortijado entre los sueños y la confusión.
En Buenos Aires descubrí que el día
hace la guerra, la noche el amor.
En Buenos Aires leo, fumo, toco el piano
y me emborracho solo en una habitación.
En Buenos Aires casi todo ya ha pasado
de generación en degeneración.
Y Buenos Aires come todo lo que encuentra
como todo buen Narciso, nadie como yo.
Pero el espejo le devuelve una mirada
de misterio, de terror y de fascinación.
Buenos Aires, buenos aires,
buenos aires para vos.
En Buenos Aires toca Charly en un biloche
planetario, es alto y voluptuoso.
En Buenos Aires llega un punto en que ya nada
vale nada y todo vale nada.
En Buenos Aires nos acechan los fantasmas
del pasado y cada tango es una confesión.
Cuando en el mundo ya no quede nada,
en Buenos Aires la imaginación.
Es una playa macedónica tan cierta
y tan absurda viven Borges, Dios y el rock and roll.
En Buenos Aires viven muertos, muertos viven
y no quiero más tanta resignación.
Yo quiero un barrio bien canalla, bien sutil
y bien despierto, supersexy,
quiero una oración
que nos ayude a descorrer el velo
y que termine la desolación.
Buenos Aires, malos tiempos
para hacerte una canción.
En Buenos Aires los amigos acarician
y los enemigos tiran a matar.
En Buenos Aires, San Martín y Santa Evita
montan una agencia de publicidad.
En Buenos Aires, la política… que falta
de respeto, que atropello a la razón.
En Buenos Aires, el fantasma de la ópera
camina solo por Constitución.
En Buenos Aires tengo más de lo que quiero
pero lo que quiero nadie me lo da.
En Buenos Aires hay un Falcon pesadilla
en el museo de cera de la atrocidad.
En Buenos Aires falta guita pero sobran
corazones condenados a latir.
En Buenos Aires amanezco, resucito,
me defiendo a gritos, quiero ser feliz.
En Buenos Aires cuando hablamos de la luna
solo hay una: la del Luna Park.
En Buenos Aires he perdido mil batallas
pero hay una guerra que pienso ganar.
Buenos Aires.
En Buenos Aires brilla el sol y un par de pibes,
en la esquina, inventan una solución.
(cuando en el mundo ya no quede nada)
en Buenos Aires todo vuela, la alegría,
la anarquía, la bondad, la desesperación.
Todas las noches sale el sol
todos los días vuelve el sol.

Título: Buenos Aires
Año: 1998
Letra: Joaquín Sabina y Fito Páez
Música: Joaquín Sabina
Disco: Enemigos Intimos (1998)

joaquin sabina Delirium tremens

Sección: Letras |

Enemigos Intimos

Y ya que me preguntas te diré
que sé lo que es tener
catorce años y estar muerto,
lobo de mar
anclado en la ciudad,
cansado de olvidar
una mujer en cada puerto.
Impúdico animal sin pedigrí,
adicto al elixir
del corazón de la botellas,
misógino aprendiz de seductor
que canta rock and roll
para exigirle a las estellas:
ojos que aprendan a mirar,
labios que quemen,
sabios que enseñen a besar,
delirium tremens.
Hijos de la necesidad,
lluvia de semen,
maltrátame por caridad,
delirium tremens.
Y ya que insistes déjame añadir
que sé lo que es dormir
desnudo, en cana y esposado,
a la intemperie de la multitud
clavado en una cruz
con un ladrón a cada lado,
viajando del jamás al qué sé yo,
como un Indiana Jones
por los suburbios de la luna,
conserje de la Torre de Babel
rapsoda de burdel
que busca en todas y en ninguna
ojos que aprendan a mirar,
labios que quemen,
sabios que enseñen a besar,
delirium tremens.
Maltratame por caridad,
lluvia de semen,
¿en qué otros brazos hallarás
delirum tremens?
Telarañas en la ropa,
tigres en el balcón,
alacranes en la boca
miedo en el corazón.
;aldito seas, Satanás,
quítate el antifaz,
en ese espejo no cabemos
los dos.
ojos que aprendan a mirar,
labios que quemen,
hijos de la necesidad
delirium tremens.
Sabios que enseñen a besar,
lluvia de semen,
¿en qué otros brazos hallarás
delirium tremens?
Delirium tremens.
Ya me sé todos los cuentos,
rechacé los sacramentos,
renegué del Viejo Bob.
Vagué por cientos de ciudades,
me conocen en los bares,
pero no saben quién soy.
Hay un palacio en el infierno
construido sobre el fuego
donde reina el rey
de los que temen.
Cae rodando un niño
por las escaleras
del delirium tremens.
Un dos tremens
Delirium tremens.

Título: Delirium tremens
Año: 1998
Letra: Joaquín Sabina y Fito Páez
Música: Joaquín Sabina
Disco: Enemigos Intimos (1998)