“Es una noche rara, porque nosotros inocentes y soñadores como somos habíamos planeado primero una tarde de toros y luego un concierto en la otra plaza, para mí, lo parezca o no, se me hace muy duro estar aquí haciendo mi trabajo que es tocarles el corazón y divertirlos, mientras están operando a mi torero”
Joaquín Sabina
El peor momento de la estancia de Joaquín Sabina en México, acontecimientos políticos al margen, ha sido la grave cornada que ha sufrido su íntimo amigo, el torero José Tomás, durante una corrida en Aguascalientes. El flaco se encontraba en la plaza en el momento que sucedió, y abandonó la grada para interesarse por el torero rápidamente.
El verano está que arde,
a hombros se va otra tarde
de julio José Tomás.
Mientras estalla Pamplona,
al cielo de Barcelona
sube el de Galapagar.
La crítica lo discute
porque nunca juega al tute
con la tele y los despachos.
Porque huye del compadreo,
porque reinventa el toreo
ajustándose los machos.
Plumillas enardecidos,
la envidia es un sarpullido
que el corazón envenena.
Paco Camino a mi lado
revivía ensimismado
su juventud en la arena.
Ladran, luego cabalgamos,
sufren porque disfrutamos
su cálida sangre fría.
De verde botella y oro,
cuando rodó el tercer toro
la puerta grande se abría.
Porque respeta su oficio,
porque les saca de quicio
tanto pañuelo en las manos.
Los que cargan al torero
parecen los costaleros
del Cristo de los Gitanos.
Poema: De verde botella y oro
Año: 2009, Interviú
Letra: Joaquín Sabina
Entre dimes y diretes,
canales plus, mentideros
y reventas,
isidros y Manoletes,
vuelve el rey de los toreros
a las Ventas.
Capaz de adornar el reto
con la cátedra apretándose
los machos,
perdiéndoles el respeto
a los bueyes de Guisando
en los despachos,
atornillando a la arena
del alma sus zapatillas
con albero,
jugándose la safena,
lo que pide es calderilla,
no dinero.
Como disparan con bala
contra el cetro conseguido
en buena lid
Galapagar se acicala
al run run de los tendidos
de Madrid.
Desde el siete a los claveles,
del Palace a la buhardilla
de San Blas,
la tarde huele a caireles
y a seda de taleguilla
de Tomás.
Poema: Nuevas chuflillas para Tomás
Año: 2008, Interviú
Letra: Joaquín Sabina